El uso, abuso o dependencia en el consumo de drogas, legales
o ilegales, se ha transformado en un grave problema de Salud
Pública.
Este tema debe ser investigado en las poblaciones
de niños adolescentes y jóvenes. Sabemos que
este problema no es patrimonio exclusivo de esta edad.
Drogas legales: son aquellas socialmente
aceptadas como el tabaco, el alcohol y las utilizadas por
la medicina como los psicofármacos y barbitúricos.
Drogas ilegales: las más utilizadas
en nuestro medio son, la marihuana, la cocaína, el
LSD y las plantas alucinógenas.
También debemos tener presente los utilizados por
niños y adolescentes de poblaciones más desfavorecidas
como los niños y adolescentes de la calle: los inhalantes
o solventes (acetona, éter, bencina, thinner, cola
de zapatero).
No todo consumidor debe categorizarse como adicto. Existen
diferentes niveles de compromiso en el uso indebido de drogas:
Uso: consume los fines de semana y en oportunidades
absolutamente casuales. La droga le es regalada o compartida.
No afecta su vida familiar, escolar, laboral o de relaciones
sociales.
Abuso: utiliza regularmente durante la semana.
Se empieza a afectar el rendimiento escolar, el desempeño
laboral, las relaciones familiares y sociales. Lleva una doble
vida, una cotidiana, mentirosa y transgresora para los allegados
habituales y otra adictiva que se desarrolla con grupos de
pares que tienen similares comportamientos.
Adicción o dependencia: consume diariamente
y varias veces al día. Se ha deteriorado toda relación
con la familia, la escuela o el trabajo. Busca obsesivamente
y compulsivamente la droga. Imposibilidad absoluta de abstinencia
sino recibe ayuda.
Etapas de evolución hacia la adicción:
• Primera: el joven recurre a la droga
esporádicamente y puede abandonarla si lo desea. Es
buen momento para una intervención adulta de protección.
Habitualmente la presión del grupo y sus carencias
personales hacen que el consumo continúe.
• Segunda: casi sin darse cuenta el
consumidor se convierte en adicto. Abusa de la droga, la tolera
y padece el síndrome de abstinencia. Puede participar
de pequeños hurtos para hacerse de dinero. Puede también
participar en la distribución de drogas y en pago consigue
cantidades para uso personal.
• Tercera: la dependencia es absoluta.
No puede vivir sin drogas. Puede robar y participar de actos
delictivos para conseguir la sustancia química.
Como adultos profesionales o no, debemos interesarnos y profundizar
nuestros conocimientos ya que estamos conviviendo en el marco
de una epidemia con un gran mercado productor y distribuidor.
Estamos rodeados de países productores. Ya tenemos
grandes grupos de consumidores en todos los niveles sociales.
Hay líderes sociales, intelectuales, deportistas y
artistas que minimizan el daño y propugnan la liberación.
Hay una sobreoferta de drogas legales e ilegales a bajo costo
y enfrentamos el incremento de problemas sanitarios asociados
como la violencia, los accidentes y el SIDA. En el contexto
social aparece asociado, acompañando esta epidemia,
la corrupción y nuevos poderes económicos ilegales.
Si usted está interesado en ayudar y tiene sospechas
con un hijo, familiar, amigo o vecino a continuación
tiene una orientación. Si lo desea, luego de la lectura
puede enviar su pregunta ingresando a: www.sasia.org.ar
DETECTE y ORIENTE:
¿Consumís tabaco, alcohol o alguna
droga?
No. ¿Sabés qué responder
si te ofrecen? Es importante que tengas fortaleza para poder
decir NO. Tenés personas que te puedan informar sobre
los posibles daños. Si tenés información,
me podés contar qué sabés. Si la información
es incompleta o falsa ayudar, a esclarecer buscando fuentes
de información confiables.
Sí. Si la respuesta es afirmativa.
Preguntar sobre qué consume, con qué frecuencia,
a qué edad SE inició. Si conoce los daños
que produce.
¿Querés dejar?
No. No juzgar ni presionar para que deje.
Acompañarlo y crear un vínculo afectivo confiable.
Demostrarle que uno está dispuesto a ayudarlo cuando
él lo desee. Esperar los tiempos de cada joven. Nunca
dialogar y querer hacerlo razonar cuando está bajo
los efectos del consumo. El diálogo hay que establecerlo
con 48 a 72 horas de abstinencia.
Sí. Lo hablaste con tu familia. Es
importante que ella te acompañe. Si se niega o no hay
adulto que lo acompañe, ofrecerse para buscar la ayuda
en centros especializados. En casos en los que la familia
es la que sospecha o conoce que consume, puede ir ella a pedir
asesoramiento en los centros especializados.
Si Ud. es profesional médico observe en el
examen:
Lesiones nasales periorificiales (inhalantes, solventes).
Lesiones en la mucosa nasal (rinoscopía), muy congestivas,
a veces sangrantes, en muchos pacientes se observa en forma
unilateral. Diagnóstico diferencial con rinitis alérgicas,
estas por lo general presentan mucosas pálidas con
secreción mucosa transparente, es crónica, estacional
y se acompaña de una elevación de los niveles
de IgE.
Ud. puede confirmar su sospecha con el dosaje de metabolitos
en orina, con reactivos que existen en el mercado o enviando
la orina a laboratorios especializados como los que ofrecen
las Cátedras de Toxicología y los centros hospitalarios
de Toxicología.
Contención:
• No debemos juzgar el comportamiento del consumidor.
• Debemos comprender que estamos ante un enfermo.
• La enfermedad es multicausal y debemos acudir a profesionales
capacitados o grupos de autoayuda.
• Debemos ganarnos la confianza y reservar la información.
• Hablar en momentos de no intoxicación (no debe
haber consumido 48-72 hs.).
• Inducir a pedir ayuda y confiar en la familia o referente
adulto aceptado por el paciente.
• Acompañarlo en todo momento hasta que esté
en tratamiento.
• Durante el tratamiento no abandonarlo.
• Actuando de esta forma, lo hacemos cumpliendo con
un deber Protector y Solidario.
Se debe tratar de construir con gente que lo quiera una red
de apoyo y acompañamiento.
Orientar:
Debemos hacerlo hacia centros de atención especializados
de nivel profesional. De no existir este recurso se apelará
a los grupos de autoayuda.
La Provincia de Buenos Aires cuenta en cada Municipio con
un Centro Asistencial gratuito, con equipos integrados por
profesionales universitarios especializados.
• Secretaría de Prevención y Asistencia
a las Adicciones de la Provincia de Buenos Aires: se puede
pedir ayuda a: Fonodroga (línea telefónica
gratuita), 0800-25462, desde toda la Provincia.
• Secretaría de Programación para la Prevención
de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico:
0-800-222-1133.
• Internet: www.sedronar.gov.ar
e-mail: sedropre@sminter.com.ar
• C.E.N.A.R.E.S.O. Tel. 4304 6248.
Combate de los Pozos 2133. Ciudad de Buenos Aires. |